LA PROVINCIA Los ganaderos majoreros sacrifican en Gran Canaria 1.500 cochinos

Productores de porcino alertan de un plante del sector por la falta de personal en el Matadero

 

Los productores de ganado porcino de Fuerteventura denuncian que la mala gestión en el Matadero Insular, que gestiona el Cabildo de Fuerteventura, ha provocado que se hayan visto obligados a trasladar hasta Gran Canaria desde el pasado mes de julio más de 1.500 cochinos para su posterior sacrificio. Los ganaderos han alertado que ante esta situación estudian protagonizar un plante y detener la producción.

 

La Sociedad Atlántica de Productos Ganaderos (SAPG) ha mostrado su preocupación debido a que los empresarios están asumiendo el sobrecoste que supone trasladar a otra isla centenares de animales » debido a la negligencia de la Corporación insular». Durante estos días los ganaderos prevén que habrá que desviar más de 300 animales a Gran Canaria, puesto que el Matadero majorero ha anunciado que hay dos bajas por enfermedad entre el personal y no será posible sacrificar cerdos ni hoy ni mañana.

 

La consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Fuerteventura, Rita Díaz, negó que el servicio del Matadero no estaría estos días en funcionamiento: «Sí presta el servicio para el sacrificio de cerdos y lo seguirá haciendo con la regularidad establecida durante los próximos días y semanas. Lo que no podemos es permitir que se monopolice el servicio a favor de una empresa».

 

Los ganaderos de porcino aseguran que desde hace cinco años el colectivo observa que las dependencias de esta instalación de ámbito insular no son capaces de asumir en tiempo y forma la labor de sacrificio de ganado, a pesar de la cuantiosa inversión que ha supuesto a las arcas públicas su puesta en funcionamiento y posterior renovación y señalan que «el presidente del Cabildo, Mario Cabrera, ha sido informado por los ganaderos desde el mes de julio, y en ningún caso ha aceptado reunirse con ellos para dar una salida consensuada al problema, pese a que Fuerteventura cuenta con la mayor explotación de porcino de las Islas, que emplea a más de diez personas».

 

A juicio del sector afectado por la gestión del Matadero insular, las dificultades provienen de los horarios de trabajo del personal que trabaja en este servicio, » que se viene reduciendo incomprensiblemente desde el año 2008, y mantiene inactivas durante la mayor parte del día unas instalaciones que han supuesto un desembolso millonario, efectuado en parte con cargo a fondos provenientes de la Unión Europea».

 

En Fuerteventura se encuentra la granja de porcino de mayor producción de Canarias, con más de quinientas madres reproductoras y un censo total de más de 6.000 animales, que se distribuyen para todo el Archipiélago.

La responsable del sector primario, Rita Díaz, cree que el Matadero es un servicio importante y básico, «de ahí que vayamos a declararlo esencial para poder dotarlo con el personal necesario, por encima de las restricciones impuestas a la contratación por el Gobierno central». Además, añade que «la mayoría de la actividad y las horas de trabajo las destina precisamente a la matanza de cerdos y a dar servicios a una gran empresa que luego vende su carne fuera de la isla. Normalmente tres días a la semana. Eso es así, nos gustaría incluso ofrecerles más horas y días, pero también tenemos que atender a otras empresas de la Isla y a otros tipos de ganado, como el caprino, que es muy importante también en Fuerteventura y merecen al menos el mismo trato». Por contra, el colectivo de ganaderos denuncia que en el Matadero no son capaces de asumir en tiempo y forma la labor de sacrificio de ganado.

NOTICANARIAS El Matadero Insular de Fuerteventura garantiza la prestación regular de sus servicios para el ganado porcino

Rita Díaz: “El Matadero es un servicio público y ninguna empresa tiene derecho a querer monopolizarlo, es para todos. No ha dejado de funcionar, ni ahora, ni nunca”.

 

El Matadero Insular de Fuerteventura sí presta sus servicios para el sacrificio de cerdos y lo seguirá haciendo con la regularidad establecida durante los próximos días y semanas. “Mañana mismo, desde las siete de la mañana, estará activo precisamente con una jornada laboral dedicada a la matanza de cerdos. El Matadero es un servicio muy importante y básico, competencia del Cabildo, de ahí que vayamos a declararlo esencial para poder dotarlo con el personal necesario, por encima de las restricciones impuestas a la contratación por el Gobierno Central”, aclaró la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Fuerteventura, Rita Díaz, para desmentir determinadas informaciones que apuntaban a que estos días no funcionaría el servicio.

La consejera subraya además que “la mayoría de la actividad y las horas de trabajo del Matadero las destina precisamente a la matanza de cerdos y a dar servicios a una gran empresa que luego vende su carne fuera de la isla. Normalmente tres días a la semana. Eso es así, nos gustaría incluso ofrecerles más horas y días, pero también tenemos que atender a otras empresas de la Isla y a otros tipos de ganado, como el caprino, que es muy importante también en Fuerteventura y merecen al menos el mismo trato”.

 

Rita Díaz también afirma que “no una, sino decenas de veces nos hemos reunido en el Cabildo con los representantes de ésta y otras empresas. Lo hacemos ahora, lo hicimos hace un mes, dos, tres, cuatro, desde siempre… Miente quien diga que no es así. Esta misma mañana volvimos a hacerlo. Actualmente la comunicación es permanente para resolver cualquier incidencia que esté en nuestra mano, pero ni mucho menos eso debe llevar a hacer pensar que tienen el privilegio de monopolizar la actividad y de relegar al resto de ganaderos a un segundo plano. Todos tienen los mismos derechos, y las empresas de exportación que venden su carne fuera de la isla también pueden ir a matar a mataderos de otros lados. Ha ocurrido antes y puede seguir ocurriendo ahora, y no sólo en Fuerteventura, sino también en otras islas. El Matadero es un servicio público y ninguna empresa tiene derecho a querer monopolizarlo, es para todos”.

 

Eso sí, la consejera exigió “el máximo respeto para los trabajadores del Matadero Insular, que como cualquier persona tienen derecho a estar de baja por enfermedad si está justificada. El servicio público, pese a las bajas, se ha garantizado y se garantizará”.

 

AGRODIGITAL Nuevo sistema para reducir las emisiones de los purines

El Servicio de Investigación Agraria de EEUU (ARS) ha desarrollado un sistema que reduce las emisiones de amoniaco de las granjas de porcino.

 

Se trata de un dispositivo que usa membranas permeables a gases para capturar y reciclar amoníaco de las aguas residuales del porcino antes de que éste escape a la atmósfera. Este sistema tendría la doble ventaja de que las deyecciones ganaderas tuvieran menos emisiones y además se podría concentrar el nitrógeno en un producto líquido que se podría vender como fertilizante.

 

Las membranas son semejantes a los materiales ya usados en la ropa impermeable para el aire libre. Usando estos materiales, los científicos registraron una tasa media de eliminación de 45 a 153 miligramos (mg) de amoníaco por litro por día cuando las concentraciones del amoníaco en el estiércol fueron eran de entre 138 a 302 mg por litro.

 

Cuando el pH de estiércol aumentaba, la recuperación de amoniaco también aumentaba. Por ejemplo, los científicos recuperaron sobre un 1,2% de las emisiones totales de amoníaco por hora procedentes del estiércol que tenía un pH de 8,3. Por el contrario, la tasa de recuperación aumentó 10 veces (hasta el 13%) cuando el pH del estiércol era del 10,0.

 

Los científicos sumergieron la membrana en purines líquidos que tenían 1,290 mg de amoníaco por litro. Después de nueve días, la concentración total de amoníaco se redujo a la mitad hasta 663 mg/l y el pH disminuyó de 8,1 a 7,0. Esto significó que el amoníaco gaseoso en el líquido se redujo el 95%, de 114,2 mg/l a 5,4 mg. Usando el mismo proceso en 10 lotes consecutivos de purines se recuperó nitrógeno concentrado en una solución transparente que contenía 53.000 mg de amoníaco por litro.

 

Además, los investigadores han señalado que cuando iniciaron la esta investigación, hace más de 10 años, las membranas eran muy caras, pero que ahora los precios han bajado.

AGRODIGITAL Enciclopedia on line sobre alimentación animal

Feedipedia es una enciclopedia on-line de alimentos para animales. Se trata de un sistema de acceso abierto con información de casi 1.300 alimentos del ganado en todo el mundo. Es una iniciativa coordinada conjuntamente por el Instituto francés de Investigación Agraria (INRA), el Centro francés de investigación agronómica para el desarrollo (CIRAD), la Asociación francesa de Zootecnia (AFZ) y la FAO.

 

Esta iniciativa ha empezado a funcionar en la segunda mitad de 2012 y está ahora en desarrollo. Por el momento cuenta con 201 hojas de datos, que incluyen:

 

– Nombre del alimento

 

– Descripción

 

– Recomendaciones de uso

 

– Tablas de composición y valores nutricionales

 

– Distribución e información agronómica básica

 

– Gestión de forrajes

 

– Procesos para mejorar el valor nutricional

 

– Preocupaciones potenciales, como presencia de factores antinutricionales

 

– Impacto ambiental de la producción y utilización de los piensos

 

El objetivo principal de Feedipedia es proporcionar a las personas interesadas, como agricultores, proyectistas, investigadores, políticos… la información científica más reciente que les ayude a identificar y caracterizar los recursos alimentarios para mejorar el rendimiento técnico, económico y medioambiental del sector ganadero.

http://www.trc.zootechnie.fr/

LA PROVINCIA Lanzarote Las cabras de Soo se mudan de corral

Las cerca de 3.000 cabras que están en los corrales de la zona urbana del pueblo de Soo están a la espera de estrenar, en enero de 2013, las nuevas instalaciones que ha construido el Ayuntamiento de Teguise en la Montaña de Mosta, a un kilómetro de ese núcleo.

 

El traslado del ganado caprino, en manos de seis ganaderos de la zona, pondrá fin a un problema de más de dos décadas que genera incomodidades a los vecinos por el fuerte olor que desprenden los recintos caprinos y la continua presencia de moscas y pulgas que tienen en vilo a los 615 vecinos de ese pago, que cuenta incluso con una escuela unitaria.

 

Los impedimentos de la normativa urbanística de ampliar los establos en el área urbana y la falta de dinero de la corporación local para financiar el nuevo edificio, han retrasado la solución al problema.

 

Las tres naves que se han construido en Montaña Mosta, en una superficie de 12.000 metros cuadrados, tienen capacidad para acoger a unas 3.000 cabezas, aseguró ayer el alcalde de Teguise, Oswaldo Betancort, quien visitó esta infraestructura en compañía del edil de Vías y Obras, Echedey Eugenio; Agricultura, José Domingo Morera; y varios ganaderos de Soo.

Cada uno de los tres edificios, levantados en un área de 4.000 metros cuadrados, está preparado para albergar ordeñadoras y otros servicios, como baños y despachos para los veterinarios, aseguró el encargado de la obra, Antonio Félix.

 

Teguise invirtió 600.000 euros en la edificación, que comenzó a levantarse en mayo de 2011, pero problemas con la empresa constructora de la misma, demoró la finalización de los trabajos, recepcionados este lunes por el consistorio. Ahora, el Cabildo redacta el pliego administrativo con las condiciones y el canon que deberán satisfacer los ganaderos por el uso de esta nueva infraestructura.

 

Uno de los cinco propietarios de las ganaderías ya salió de Soo, y los otros cuatro tiene espacio suficiente en Montaña Mosta para alojar a sus reses.

 

Suso Pérez pertenece a una de las familias afectadas que no han podido llevar las cabras a otro sitio. «Llevamos toda la vida esperando por estas instalaciones porque no nos dejaban hacer otras en condiciones. Esta situación es insoportable en invierno por la humedad», afirmó.

 

Margarita León se ocupa del ganado junto a su marido «más de cincuenta años». Al fin, apuntó, «veremos los nuevos corrales porque el dinero que había para hacerlos con anterioridad, nos decía que se destinó a otra cosa porque la obra no se podía hacer».

 

Iván Castro, vecino de Soo, señaló que sólo se creerá que «sacan las cabras de aquí cuando lo vea con mis propios ojos y limpien los corrales en su totalidad».

DIARIO DE AVISOS Jóvenes con la esperanza en el campo

Más de la mitad de los jóvenes canarios está en paro y el panorama para los que buscan trabajo es desalentador. Algunos ya han decidido emigrar, otros han tenido que volver al hogar paterno para sobrevivir; pero también hay quienes no tiran la toalla y quieren intentar el autoempleo. Es el caso de Ángel Domínguez, de 33 años, pastor de ovejas; y Cristian Gil, de 25 años, apicultor, ambos en paro y residentes en La Esperanza (municipio de El Rosario), y a quienes une una aspiración común: salir de la cola del paro y poder vivir del sector primario.

 

Admiten que no les va a resultar fácil, pero no tienen nada que perder y van a luchar. “Yo no quiero enriquecerme, solo tener un sueldo para sobrevivir, y con cien ovejas puedo lograrlo, incluso sin subvenciones públicas, como hacen muchos”, afirma Ángel, cuya esposa, María Guacimara Pérez, de 30 años, también comparte el gusto por el oficio. Para esta joven pareja, la actividad ganadera no es nueva. Él ya pastoreaba cabras desde chico, con apenas 12 años, cuando dejó los estudios, y ella lleva el oficio en las venas, pues sus padres se dedican al sector.

 

Ángel, que ha trabajado en la construcción, está convencido de que “ya no volverán los tiempos en que un albañil ganaba 12.000 euros la mes”. Pertenece a la Asociación de Ganaderos de Tenerife y reconoce que siempre le han gustado los animales y arar la tierra. De hecho, se compró un tractor y arrienda fincas en las que siembra avena y millo que luego le sirven para alimentar las ovejas, además de los pastos. “Las pastoreo por las carreteras; la gente les saca fotos, y es que los niños de hoy no saben bien lo que es una oveja o una cabra”, comenta, orgulloso de su cultura campesina, en su casa de El Roquillo, mientras oye el golpeteo de la lluvia sobre las planchas de su terraza y en las hojas de los castañeros, como un repicar de campanas de fiesta tras la peor sequía en 70 años.

 

Ángel asegura que en la isla ya hay pocos pastores. “Solo queda uno en Llano del Moro, con 80 ovejas; otro en Las Barreras, con 60, y otro en La Laguna, con 30, y dicen que en el Sur hay uno con una manada de 300, pero es un oficio que se está perdiendo”. Este ganadero vende la leche y hace queso para autoconsumo, mientras que la lana no tiene quién se la compre, y a veces hasta la ha tenido que tirar.

 

Cristian también se quedó en paro hace dos años. Estudió un módulo de electricidad pero se dedicaba a dar clases de folclore musical canario en asociaciones de vecinos hasta que sus alumnos, por la crisis, ya no tenían para pagarle. Ahora, siguiendo las enseñanzas de su padre, que también fue apicultor, confía en las abejas su futuro. “Le he cogido cariño al oficio, y si la economía sigue así, me gustaría vivir de esto, aunque son muy pocos los que lo logran”, señala este joven esperancero.

 

Ha cambiado como instrumentos cotidianos la guitarra, el timple y la bandurria por los panales en la finca familiar, ubicada junto a Montaña Carbonero, un antiguo cono volcánico, símbolo de la agricultura ecológica, que es hogar de una rica y variada vegetación (tedera, relinchón, sonaja, eucalipto, brezo…) cuyo polen le da a su producción “una consistencia y un sabor especiales”. El fruto de su trabajo lo vende además con la garantía de los análisis de la Casa de la Miel, creada por el Cabildo tinerfeño, que aseguran su calidad.

 

Él, como Ángel, como María, y como otros jóvenes del campo, no pierden La Esperanza, que para ellos vuelve a estar verde.

 

Ángel Domínguez lo tiene claro: “Quiero traer un sueldo a casa con la ganadería” . Este joven de 33 años, que usa aún la tradicional manta esperancera porque es “la mejor prenda para el frío y la lluvia”, recuerda que cuando trabajaba en la construcción sus amigos le preguntaban por qué seguía criando cabras. “Les daba hasta mal olor, pero van cambiando, y algunos vuelven a criar animales, para tener al menos la leche de los chiquillos”, confiesa. Junto a su casa en El Roquillo enseña a DIARIO DE AVISOS, orgulloso, sus 30 ovejas, que le siguen como a un líder. “Distingo cuál es cada una; ellas son mi futuro”, concluye. Cristian Gil reconoce que sus amigos en paro le envidian porque, al menos, tiene algo con que obtener unos ingresos. En El Rosario no llega a la veintena el número de apicultores y es muy difícil vivir exclusivamente de este oficio. “Necesitaría 300 colmenas para dedicarme solo a esto, pero no me doy por vencido; aún estoy lejos de esa cantidad, pero le he cogido cariño a la apicultura y cada vez me gusta más”, afirma, mientras cuece los panales en una olla de acero para limpiarlos de cera. Su explotación ganadera está dada de alta y pertenece a la Asociación de Apicultores del Norte de Tenerife, integrada, a su vez, en la insular, Apiten. La producción se vende bien, pues, de hecho, la miel del país solo cubre un 30% de la demanda.

 

La ventaja de su miel, explica, es que sigue un proceso artesanal, sin perder propiedades al no haber cocción, pues se separa de la cera con una centrifugadora. Subraya Cristian también el importante papel de las abejas en la polinización. Rodeado de sus queridos insectos, muestra con orgullo a este diario sus colmenas y esgrime una reflexión final: “Ojalá nuestra sociedad estuviera tan bien organizada como estas abejas”.

EL DÍA Canarias depende de la importación del 92% de alimentos de consumo básico

Tal grado de dependencia del exterior representa un peligroso nivel de vulnerabilidad y, según el consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo, José Joaquín Bethencourt, un riesgo que califica de «suicida», porque a esta situación de fragilidad se suma, en paralelo, el abandono progresivo de tierras agrícolas.

El dato es alarmante: Canarias importa el 92% de los alimentos de consumo básico que la población del Archipiélago requiere para su subsistencia diaria.

Tal grado de dependencia del exterior representa, en sí mismo, un peligroso nivel de vulnerabilidad y, a juicio del consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo, José Joaquín Bethencourt, también supone un riesgo que no duda en calificar de «suicida», porque a esta evidente situación de fragilidad se suma, en paralelo, el hecho del abandono progresivo de las tierras dedicadas a las labores agrícolas en Tenerife.

El Colegio de Geógrafos de Canarias advierte, por ejemplo, de que no es posible utilizar para las Islas el concepto de sostenibilidad, tal y como repite de forma contumaz la clase política, con estos registros de dependencia alimentaria, que equiparan al Archipiélago con los países considerados subdesarrollados.

En este escenario hay voces que ya se plantean, y no parece una historia producto de una desbordante e imaginativa ficción, sino más bien consecuencia de una inquietante realidad, cuánto tiempo (medido en días) podría soportar la despensa de las Islas ante una situación de desabastecimiento, como causa de catástrofes naturales o bien de cualquier otra circunstancia que derivase en el bloqueo de las rutas de comunicación y abastecimiento.

Y es que existen razones objetivas que ayudan a dibujar un panorama conmovedor, como la lejanía y la fragmentación inherentes a la condición de insularidad; la cautividad del Archipiélago respecto a los flujos comerciales, tanto marítimos como aéreos, y la supeditación de este tipo de transporte a los combustibles fósiles.

Lo que no parece admisible es que Canarias haya alcanzado tal nivel de dependencia alimentaria, más acusada aún en una coyuntura de profunda crisis, y si bien es cierto que alcanzar unos niveles de autoabastecimiento total no es posible, desde distintas instancias se apuesta por un cambio progresivo de modelo productivo y, por supuesto, de mentalidad, como ha puesto de manifiesto el consejero insular José Joaquín Bethencourt con su fórmula de la compra cien por cien canaria, adquiriendo una cesta con artículos locales en distintos mercados.

La soberanía alimentaria

En este sentido, la soberanía alimentaria es una propuesta que se viene aplicando en diferentes puntos del planeta y que pretende cambiar la situación planteando recuperar algo tan elemental como una agricultura campesina y agroecológica, que dé prioridad a la producción para las poblaciones locales, por contraposición con las que se dirigen exclusivamente a la generación de beneficios y a merced de las multinacionales agroalimentarias.

Y es que cambiar esta situación parece urgente, tanto para reactivar un sector económico clave y estratégico en un momento de crisis, como para generar las bases de una economía productiva, necesaria y además sostenible, que despeje riesgos evitables para el futuro del Archipiélago.

Algunas propuestas se centran en impulsar los mercadillos locales; incorporar a los jóvenes a la agricultura de pequeña escala, superando el atavismo del sector como práctica de segundo orden, propia de una población envejecida y subsidiada; poner freno a la expansión de las grandes superficies, campañas de educación para el consumo de alimentos de temporada y de producciones locales; eliminar el dumping (competencia desleal al introducirse una empresa en un mercado internacional fijando un precio de venta inferior al coste incurrido) de productos de importación, etcétera.